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COVID-19 cambió la manera de llegar a las emociones del consumidor.

Autor: 15 septiembre, 2020 Sin comentarios
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Acerca de la Autora: Experta en comunicación, estrategia e inteligencia de mercado.

Por: Tavatha Morett

Ya se ha hablado mucho sobre cómo influyen las emociones en la decisión de compra y cuáles son aquellas que debemos provocar al diseñar las estrategias de contenido, dependiendo del producto, para aumentar la siembra de marca y el consumo.

Sabemos que en la construcción del buyer persona es obligatorio tomar en cuenta los puntos de dolor, que pueden cambiar dependiendo de en qué país o ciudad se encuentre, así como el sexo, edad y nivel social entre otros. A estos factores se agregan situaciones extremas que pueda vivir a lo largo de su vida.

Sin embargo, ¿qué pasa cuando no es sólo un sujeto el que vive una situación extrema? ¿Qué pasa cuando es toda la sociedad la que afronta una realidad que transforma los puntos de dolor de manera colectiva? ¿Qué pasa cuando los miedos e incertidumbres afectan a todos en mayor o menor escala?  El COVID-19 nos ha traído a esta situación, en la que no importa el nivel económico o geográfico, pues todos, en mayor o menor grado, estamos pasado por un momento de incertidumbre, que ha hecho que los puntos de dolor cambien.

Y los que trabajamos generando contenido, ¿qué debemos hacer? Sin duda, actualizar inmediatamente a nuestros Buyer Persona y, como resultado, actualizar también nuestro contenido.  Después de más de 6 meses de la llegada del COVID-19, a pesar de la incertidumbre, ya hay muchas rutinas o costumbres adquiridas a raíz de la “nueva normalidad”. Las marcas tienen que integrar la comunicación y los canales a esas nuevas costumbres, a esos nuevos intereses y puntos de dolor.  Para ello, es necesario analizar cuál atributo de la marca es el más buscado o necesario en este momento y cómo comunicarlo al posible cliente, dependiendo del ciclo de compra en el que se encuentre.  En mi opinión, este proceso debe ser a partir de las emociones.

Hay dos tendencias ganadoras en la pandemia. La primera es el Consume Local, dentro de la misma comunidad. Ya nadie se libra de los chats de WhatsApp de ventas entre vecinos, ahora es importante el ver la cara humana de la marca y a qué familias beneficias con el consumo. La segunda, que tiene relación con la primera, es el Hecho en México, desde el punto de vista de salir adelante como país y resaltando los atributos que tenga la marca relacionados al mexicano. Ejemplo humor, calidad, sabor, etc.

La nueva normalidad es una realidad, ya no es un cuento de Terraplanistas. Ser reactivo o esperar volver a lo de antes ya no es una opción. Los pronósticos económicos para el año que viene son muy duros. Tenemos la responsabilidad y el deber con nuestros clientes de abrir camino para llegar a las nuevas emociones o intereses del consumidor, evolucionando a la par de nuestro entorno.