El presupuesto de las marca grandes no siempre le gana a la creatividad sin recursos

El presupuesto de las marcas grandes no siempre le gana a la creatividad sin recursos

Una de las partes más complicadas al elaborar una campaña publicitaria es solicitar presupuesto para arrancar las ideas; problema que a las grandes marcas no parece importarles ya que año con año destinan a sus departamentos de marketing fuertes ingresos e innumerables recursos para afianzar de cualquier manera su presencia en el mercado.

Si bien, surgen productos interesantes gracias al acceso que tienen sus mercadólogos, no siempre son campañas con alta calidad comparada al presupuesto destinado, lo que saca a la luz el elemento fundamental de cualquier estrategia de marketing: la creatividad.

En algunas ocasiones, pequeñas startups que cuentan con bajos presupuestos sobresalen por su ingenio a la hora de destinar los limitados recursos al implementar sus campañas, con una apuesta por “arriesgar” para ganar relevancia en redes sociales, con estrategias dinámicas en content marketing, etc., demostrando que incluso con limitaciones tecnológicas se puede hacer una eficaz campaña publicitaria.

Una de las claves para provocar una excelente recepción de las campañas sin importar el presupuesto es, según Luis Elizalde, VP Creativo de Saatchi & Saatchi México, es mantener un eje que va más allá de una simple estrategia, para volver a una marca tendencia y eso solamente se puede lograr cuando las marcas saben perfectamente cuál es el camino que debe seguir y no perder la continuidad.

Elizalde apuesta a la continuidad como una forma de afianzar el éxito de las campañas y es ahí en dónde más cuidado se debe poner, en caso de que una agencia se presente frente a la problemática del presupuesto, el remedio más eficiente para poder sobresalir a este problema son las buenas ideas. “Ya lo han dicho los clásicos: Una idea es aquella que puede hacer el trabajo de 20, tenemos que crear ideas sencillas que logren transformar y sobretodo, saber implementarlas de forma correcta”, finalizó el VC creativo.

No se requiere de un gran presupuesto para ser un gran publicista, la clave está en los consumidores y en conectar con ellos de forma eficiente para generar un vínculo entre usuarios y marca que no se diluya fácilmente. Las pequeñas compañías son cada vez más conscientes de ellos por lo que generan sus estrategias de forma cuidadosa destinando sus pocos recursos de forma inteligente, sin dejar nada al azar, teniendo una estrategia mucho más organizada y eficiente – apoyándose inteligentemente en redes sociales-, midiendo sus pasos y estableciendo objetivos.  

Uno de los casos que ilustra perfecto la idea de vender con poco presupuesto y que además se cuela como un excelente caso de éxito con poca inversión en la historia de internet es “The Million Dollar Homepage” (La página del millón de dólares). Propiedad de un joven creativo de 21 años, Alex Tew, la página logró recaudar más de un millón de dólares en cinco meses.

 

El joven londinense tuvo la idea de comprar el dominio de una página web formada por un millón de píxeles divididos en cuadrículas de 1 píxel dentro de un espacio de 1000 x 1000 píxeles, ofertando cada pixel a 1 dólar en bloques de 10×10. En palabras más simples, los anunciantes compraban un espacio para que se subiera el logotipo de la marca – el tamaño del anuncio depende del espacio comprado dentro del sitio web- con la posibilidad de añadir un enlace directo a la página de la marca anunciada y un slogan que se mostraría cuando el puntero se sostuviera sobre dicho anuncio.

El primer anuncio que Alex vendió fue de 400 pixeles a un amigo que anunció su web de música, con el tiempo entre amigos y familiares habían comprado cerca de 4,700 pixeles. Con una ligera ganancia de 1000 dólares, Tew decidió invertirlos en una nota pagada dentro del portal de la BBC haciendo que otros medios retomaran la nota y así se popularizara el sitio.

En ese momento se añadió un valor agregado a anunciarse, pertenecer a la historia de internet.

 

Dos meses después de crear el sitio web, ya se habían vendido más de 500,000 píxeles con 1,400 clientes lo que hizo que grandes marcas como Orange y The New York Times compraran su espacio dentro de la ya famosa página. Su creador informó poco después que recibía cerca de 25,000 visitantes cada hora y que ya se habían vendido 999,000 del millón total de píxeles disponibles.

De forma astuta Alex Tew decidió subastar en eBay los 1,000 pixeles restantes debido a la gran demanda que había por comprarlos. La oferta ganadora fue de 38,100 dólares, ofrecidos por una empresa de productos dietéticos. Así el creador multiplicó su última ganancia por 38 en tan solo 10 días. La página del millón de dólares alcanzó un ingreso bruto total de 1,038,100 dólares con una inversión inicial de 50 dólares para el dominio del sitio y 1000 para la nota de prensa, así como de impuestos. Además su creador realizó una donación a una fundación de caridad para jóvenes, dejándole unas ganancias netas de 700,000 dólares finales.

Un ejemplo claro de que lo importante es tener una idea- aunque parezca ridícula- y trabajar para que triunfe. Lo exitosa que será ya lo decidirá el mercado.