Rebranding. Año nuevo, marca nueva. ¿Tu marca necesita actualizarse?
El 2017 ha comenzado y con ello nuevos retos para las marcas en temas de posicionamiento, por ello es importante cuestionarse si es necesario refrescar la imagen de una marca para generar mayor impacto en los consumidores.
El rebranding, que se refiere a cambiar el nombre, logo de una marca, tipografía, diseño, mensaje publicitario o la combinación de los anteriores, es una decisión que debe tomarse con calma, ya que se trata de cambiar lo que no funciona, o funciona pero podría ser mejor.
Las razones por las que se deben renovar las marcas van desde adaptarse a los nuevos tiempos, por la evolución del negocio y la misión actual del negocio ha cambiado, o bien, dicho nombre es demasiado largo o no muy bueno.
La mayoría de las grandes marcas han actualizado su imagen bajo las tendencias de mercados o exigencias de inversores y consumidores. Con el objetivo de cambiar la percepción de su marca frente al público, apuestan por elementos relevantes y creíbles para la audiencia. Generalmente hacer un rebranding es costoso ya que se debe hacer cambio de decoración, uniformes, material gráfico, página web, redes sociales, vehículos. papelería corporativa, etc.
Si se implementa un buen rebranding en la imagen de las marcas se pueden lograr beneficios importantes como lealtad de los consumidores, nuevos clientes se verán interesados en nuestra marca y con ello las ventas crecen de forma considerable. Las marcas deben reconstruirse y comenzar con nueva imagen y visión que les demanda un mercado tan cambiante, aferrarse a lo clásico y no evolucionar puede desarrollar una reputación cuestionable o un mercado desinteresado en la marca.
Según David Brier, Director creativo de DBD Internacional y experto blogger en temas de branding, estás son algunas preguntas clave que deben hacerse para saber si es necesario hacer un rebranding de marca:
- ¿Por qué estamos haciendo un cambio de nombre?
- ¿Qué problema intentamos resolver?
- ¿Ha habido un cambio en el panorama competitivo que está afectando nuestro potencial de crecimiento?
- ¿Ha cambiado nuestro perfil de cliente?
- ¿Nuestra marca dice la historia incorrecta (o anticuada)?
- ¿Qué queremos transmitir? ¿A quién?
- ¿Han cambiado sus necesidades o la forma en que las definen?
- ¿Estamos pidiendo a nuestros clientes que se preocupen más por nuestra marca – y por lo que significa – que nosotros?
- ¿Está nuestra marca asociada con algo que ya no es significativo?
- ¿Nuestra marca está desfasada con las necesidades y deseos actuales de nuestros clientes?
- ¿Es el objetivo de esta rebrand un escalón (evolutivo) o un hito (revolucionario)?
- ¿Esta solución funcionará en 5, 10 y 15 años a partir de lo que podemos anticipar?
- Si estuviéramos comenzando nuestro negocio hoy, ¿sería esta la solución de la marca que vendríamos?
David, sugiere utilizar las preguntas anteriores para listar la razón por la que se desea cambiar de nombre y cómo mantenerse alejados de la homogeneización de las marcas para lograr un liderazgo. “Y recuerde, mucho de esto tiene que ver con superar las expectativas, algo discutido por los 23 líderes más influyentes en los negocios de hoy”, enfatiza Brier para los interesados en hacer un rebranding y que se encuentren dudosos al respecto.
Ejemplo INSTAGRAM:
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En conclusión, hacer rebranding no es simple y no se puede hacer de la noche a la mañana. Se debe hacer un análisis profundo de la empresa y la demografía objetivo. No existe una respuesta generalizada a las preguntas anteriores si no se sumergen dentro de los intereses y el rumbo que se le quiere dar a las marcas, pero es un hecho que si la marca actual no esta funcionando, TIENE QUE CAMBIAR.

















